Como memorizar tus apuntes de manera rápida.

Cómo estudiar rápido y mejor para un examen

Cuando se acercan los exámenes de nuestras oposiciones es posible que nos entren las prisas y queramos estudiar rápido a la hora de hacer nuestro repaso al temario de última hora.

Estudiar rápido no siempre es lo mejor, pero cuando el tiempo aprieta es inevitable que queramos hacerlo. Por eso en nuestro artículo de hoy te queremos enseñar cómo estudiar rápido. Diferentes trucos para estudiar, estrategias y técnicas de estudio que te ayudarán a optimizar el tiempo a saber cómo estudiar mejor cuando cuentas con poco tiempo.

A continuación, te contaremos nuestros tips para estudiar más rápido y exprimir al máximo tu tiempo. ¿Te interesa el tema? Esperemos que sí. ¡Vamos a ellos!

Cómo estudiar rápido: Trucos para estudiar mejor

Podemos decir que hay 2 puntos relevantes a la hora de optimizar el tiempo de estudio.

  • Un punto está relacionado con el temario de tus oposiciones.

Es recomendable, cuando se tiene poco tiempo, hacer una correcta selección de los temas a estudiar, priorizando los temas en función de importancia, dificultad y urgencia en el estudio.

  • El otro punto es el relacionado con la parte “mental”, las técnicas de memorización rápida de los datos de tu temario.

Ahora profundizaremos un poco en cada una de ellas.

Estudiar rápido organizando el temario

En realidad, es aplicar el sentido común. Se trata de separar el grano de la paja, segmentar y discriminar el contenido de tu temario en base a ciertos datos que son necesarios memorizar.

Cómo memorizar de manera rápida
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Haz un guion con los datos puros y relacionales que consideras imprescindibles para controlar un tema y que debes memorizar y realiza un índice con ellos.

Ahí ya te irás dando cuenta de la parte de cada tema de tu oposición que ya conoces, la información que crees que puedes deducir o razonar y la que no. Habrás discriminado gran parte del contenido que no te hace falta memorizar y cuál sí.

Una vez hayas definido tu índice de datos por tema, ya tendrás una herramienta que te facilitará estudiar de manera rápida.

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Relacionado con esta parte, a la vez que realizas él índice por temas, cada apartado que añadas al índice por temas lo puedes valorar en función de su dificultad de memorización o de complejidad a la hora de entenderlo.

Estableciendo niveles de dificultad podrás organizar tus horas de estudio y definir qué tiempo le dedicas a cada tema o contenido. Algo muy importante cuando dispones de poco tiempo para preparar tus exámenes.

Como te hemos dicho antes, a la hora de sacar el máximo rendimiento al tiempo de estudio tenemos 2 variables: el temario a estudiar y la forma de estudiar o memorizar el contenido.

Ahora hablaremos de cómo memorizar mejor el contenido de los temas de tus oposiciones.

Saber cómo memorizar de manera rápida y eficaz es importante a la hora de preparar tu oposición o cualquier tipo de examen.

Consejos para memorizar de manera rápida

Tip para memorizar 1: El esquema

Un poco más arriba te hablé de la importancia de hacer un índice de contenidos a memorizar.

Cómo memorizar rápido para un examen

En función a ese índice, y por temas, puedes elaborar esquemas por cada tema en que, de manera simple y clara, presentar el contenido para que lo puedas memorizar y te ayude a la hora de desarrollar dicho contenido en un examen o presentación oral.

Tip para memorizar 2: Las asociaciones

Vincular un dato a una imagen, sonido, frase te ayudará a memorizar dicho dato de manera fácil.

Intenta convertir la información del tema que estudies en una imagen. Si estás luchando para entender un concepto, la visualización es una buena técnica para empezar.

Es recomendable que dicha asociación sea original, diferente, incluso absurda ya que ayudará a tu mente a localizarla rápidamente.

Tip para memorizar 3: Realizar preguntas

A la hora de estudiar cada uno de los temas de tu oposición o de repasarlos, es muy importante realizarte preguntas en relación a lo que estás leyendo y responderlas mentalmente. Esto te ayudará a memorizar los apuntes de manera más rápida e irás interiorizando el contenido de tu temario.

Una forma entretenida de seguir este método es mediante el sistema de Leither

En el caso de estudiar para aprobar una oposición es interesante aplicar este último tip para memorizar. Al ser un contenido extenso, si sigues esta metodología aprenderás a comprender y desarrollar cada una de las cuestiones que te planteas de manera natural.

Tip para memorizar 4: Realizar exámenes o test

Otro truco para estudiar rápido y mejor sería realizar las semanas antes de tu oposición simulacros de exámenes que puedes crear tú.

Ponte en lugar del examinador, ¿qué preguntas harías tú de cada tema? ¿Cuáles serían sus respuestas? Piénsalas, escríbelas y verás como la información va “calando” en tu memoria.

A parte de crear tus propios exámenes en función del contenido de tu temario, también puedes realizar exámenes de anteriores convocatorias de tu oposición. Por una parte, sabrás por dónde suelen ir las preguntas de tu oposición y por otra asimilarás más rápido las respuestas.  

Tip para memorizar 5: Utiliza las siglas

Todo un clásico dentro de las técnicas mnemotécnicas. Para frases concretas de tu temario o conceptos muy importantes, sintetizarlos en forma de iniciales.

Tip para memorizar 6: No estudies todo de corrido

Pegarse un atracón de estudio y focalizar todo el esfuerzo en un tema muchas horas es contraproducente y poco efectivo a la hora de estudiar o memorizar. Es recomendable establecer periodos largos de descanso e intercalar el contenido de temas a estudiar. Te concentrarás más y es un buen método para estudiar mejor.

Tip para memorizar 7: Comparte tu sabiduría

Según varios estudios el 10% de lo que aprendes es gracias a la lectura y la repetición, el 50% de lo que aprendemos lo obtenemos de entablar conversaciones y dicen que el 75% de lo aprendido será gracias a la práctica. Conclusión: practica y conversa al mismo tiempo para estudiar más y mejor.

Cómo estudiar rápido y mejor una oposición

Una buena rutina puede ser la de prepararte un tema o estudiar una parte del índice que has creado y al finalizar el día explicarle a tu familia, amigo/a o pareja lo que has estudiado. Te ayudará a interiorizar lo que has memorizado y estudiado a lo largo de la jornada y practicarás y mejorarás tus presentaciones orales (cosa importante a la hora de enfrentarte al tribunal de una oposición).

Tip para memorizar 8: Evita las distracciones

Está claro que para estudiar y memorizar debemos estar con los 5 sentidos al 100%. Debemos tratar de minimizar las distracciones así que lo primero de todo es apagar el teléfono móvil, estudiar en un sitio tranquilo y en el que te sientas cómodo.

Y con este séptimo tip ya tienes nuestros 7 consejos para estudiar mejor y rápido.

Ya ves que no es complicado memorizar eficazmente y sacar el máximo rendimiento a tu tiempo, sobre todo si dispones de poco.

Por cierto, ¿cuáles serían tus trucos para estudiar rápido? ¿Qué consejos para memorizar apuntes nos darías?

Seguiremos profundizando en este tema para ayudarte a preparar tus oposiciones desde todas las perspectivas.

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¿sabéis las plazas de la OPE 2019 para educación? ¡Aquí os las mostramos!

Oposiciones 2019 Educación. Un gran número de plazas, por segundo año consecutivo.

La semana pasada se daba oficialidad a lo que ya suponíamos, y no por ello esperábamos con menos ansiedad e impaciencia; ¡La convocatoria de Oposiciones 2019 de educación contará con un total de 2064 plazas! De ellas 1788 serán de libre acceso, por lo que seguimos en cifras similares a las del año pasado, en los que, una vez conocidas las cifras de presentados a examen, los cálculos arrojaban unas cifras esperanzadores en cuanto a las posibilidades de aprobar de cada opositor, un 12%.

En 2018, había una plaza para cada ocho opositores, según las cifras de plazas y presentados a examen

La procedencia de estas es diverso: 1122 se han producido por traslado, jubilación o fallecimiento; 666 por estabilización de empleo temporal y 276 por promoción interna en secundaria.

¿Animad@s? ¡No es para menos! Y para acabar de redondear la noticia, nos gustaría hacer un desglose de las especialidades y su número de plaza, ya que sabemos que es realmente el dato que os interesa. ¡Allá vamos!

Las especialidades. Unas oposiciones de educación que contentan a -casi- todos.

En un primer momento, debemos dividir esas 2064 según los cuerpos de profesorado. Así:

  • 770 se destinarán a maestros de Infantil y Primaria
  • 834 para Secundaria
  • 138 para Formación Profesional
  • 30 a Escuelas Oficiales de Idiomas
  • 16 a Música y artes escénicas

Con respecto a las especialidades, lo que realmente interesa a tod@s, os enseñaremos las cifras desglosadas para cuerpos de maestros (educación infantil y primaria) y para profesores de enseñanza secundaria. A pesar de que, como ya os hemos dicho, las cifras totales son muy similares a las 2050 plazas de la OPE de Educación de 2018, en alguna especialidad hay diferencias significativas.

Educación Infantil y primaria:

Educación secundaria:

Como podéis ver, inmejorables noticias para todos aquell@s que estéis pensando en lanzaros a estudiar una oposición. Si ese es el caso, sabéis que contáis con Preparadores de Oposiciones y nuestros cursos de preparación de oposiciones en Santiago de Compostela, siendo esta una de las mejores épocas (cuando se acaba de iniciar el año) para apuntarse. ¡Os esperamos!

 

 

Doman sostiene que es a edades tempranas cuando las neuronas son más susceptibles al aprendizaje

Los mejores métodos pedagógicos alternativos. Segunda parte

El mes pasado iniciábamos este repaso, en dos partes, a esas pedagogías alternativas que pretenden revolucionar la educación tal y como la conocemos. No más alumnos que estudian sin entender y que escupen sus conocimientos en hojas de papel sin realmente sumarlos como el conocimiento válido que debieran ser.

Así, estos métodos pedagógicos alternativos, aunque difieren en la manera de enfocar el aprendizaje, e incluso la relación entre el alumno y el profesor, se basa siempre en dos máximas: la creatividad y libertad del alumno que, de alguna forma, va labrándose su propio camino, eligiendo aquella capacidad que más le interesa desarrollar.

Pikler y Aucouturier, dos pedagogías alternativas basadas en el movimiento.

El método Pikler

La llamada educación Pikleriana parte del mismo principio de libertad y autonomía para el niño, pero desde el punto de vista del movimiento. Muy enfocado a bebés, que aún no caminan, las aulas en las que se desarrolla esta forma pedagógica tienen cajones, tarimas, escaleras pequeñas… todo aquello que sea susceptible de escalar, apoyarse y, en definitiva, ayudar en el desarrollo de la motricidad del pequeño.

Estos deben estar acostados y boca arriba sobre el suelo. Se intenta fomentar un movimiento libre del niño, por lo que está prohibido todo aquello que pueda facilitarles la tarea, como almohadas, cojines, colchonetas…

En las aulas de estos métodos pedagógicos alternativos se promociona el movimiento de los niños

La idea que subyace a todas estas actuaciones, y que da forma a este método pedagógico alternativo, es que el desarrollo motor es espontáneo, y por tanto no debe ser ayudado, si no animado. Así, con las condiciones adecuadas, los niños llegarán por sí mismos a su desarrollo motor adecuado.

La figura del profesor no es la de guiar y servir de modelo a sus alumnos, si no que observa y estimula a sus alumnos, respetando los distintos ritmos que estos pueden tener. Así, la paciencia, la calma y la comprensión serán requisitos imprescindibles para poder participar de este tipo de enseñanza. Y aún más importante que todo esto será la autodisciplina a la hora de querer intervenir en los movimientos de sus alumnos, que debe ser evitada.

En definitiva, se busca con el método Pikler unos alumnos libres y enormemente activos, que desarrollen una actitud positiva, autónoma y positiva frente al desafío que supone el enfrentarse a actuaciones que no dominan.

El método Aucouturier

La idea es similar a la que da lugar a Pikler; el movimiento como base. Pero en este caso se busca la expresividad del alumno, la motricidad es entendida como una forma de que el niño se exprese y aprenda.

Así, el juego basado en el movimiento, las colchonetas, los arcos, las espalderas, las rampas… todo este tipo de objetos, que en mayor o menor medida integran las aulas de cualquier escuela infantil, tienen como objetivo que el niño, mediante el experimento, el juego y la libertad, aprenda.

¿En qué idea se basa este método pedagógico alternativo? Busca la autoconsciencia del niño, de su propio cuerpo como una herramienta a partir de la cual puede llegar a construir su identidad estimulando, mediante este tipo de juego, una serie de procesos que abren la comunicación, la expresión, la simbolización, etc.

Aucouturier es comúnmente compaginado con otros métodos pedagógicos, por lo que es habitual encontrarnos con espacios Aucouturier en aulas Montessori, Waldorf o Reggio Emilia.

 El método Doman, los bits de inteligencia.

La pedagogía Doman, basada en los estudios del doctor Glenn Doman en plenos años 60, se enmarca en la siguiente teoría: la plasticidad neuronal del ser humano durante sus primeros años de vida es máxima, se producen todas las conexiones neuronales, por lo que con la estimulación adecuada, y a esta temprana edad, se podrán aprovechar al máximo las capacidades naturales y espontáneas del aprendizaje.

Doman sostiene que es a edades tempranas cuando las neuronas son más susceptibles al aprendizaje

A estos estímulos les llama bits de inteligencia, y deben cumplir una serie de características para favorecer este aprendizaje:

  • Ser novedosos. Si el niño ya conoce el objeto del estímulo, este no es un bit de inteligencia. Debe ser algo totalmente desconocido para él.
  • Mostrar un único dato, simple y concreto. Que el niño no pueda confundirse con conceptos demasiado complejos.
  • Que capte su atención. La intensidad del estímulo debe ser superior a sus umbrales de percepción.

Identificados ya los estímulos que componen un bit de inteligencia, nos queda por saber cómo trabajar con ellos. Podemos hacernos una idea si analizamos los sujetos a los que van dirigidos estos estímulos, los niños. Se distraen, desaniman y cansan rápido, sobre todo si lo que están recibiendo no les parece divertido, por lo que aquí hay que hilar muy fino. Una correcta sesión Doman necesita de:

  • Eliminar toda distracción posible
  • Proporcionar un ambiente lúdico
  • Anunciar inequívocamente la categoría y los bits, uno a uno
  • Dejar “reposar” los bits en la cabeza de los niños. Esperar unos momentos entre uno y otro
  • Acabar la sesión alabando a los niños, reforzando además su conducta y actividad
  • Programar la repetición de la sesión durante los días siguientes, aumentando además el número de bits objeto de la misma.

Para acabar, y aunque seguramente ya lo tengáis meridianamente claro, pues es algo común a todas estas exóticas pedagogías, como profesores nunca debemos examinar ni valorar los avances de los niños, si no basarnos en un aprendizaje enmarcado en el disfrute, ya que con notas, comentarios negativos, ayudas… la esencia del método Doman se verá gravemente perjudicada.

Y aquí terminamos, por ahora, nuestro repaso a los métodos pedagógicos alternativos, dos artículos que consideramos muy interesantes ya que os pueden servir de base o simplemente inspiración en esa programación didáctica que necesitáis para preparar vuestra oposición.

Los métodos pedagógicos alternativos se basan en proyectos que favorecen la creatividad del alumno

Métodos pedagógicos alternativos. Ideas para futuros docentes. Primera parte.

La palabra tendencia está de moda… valga la redundancia. En una época de constante cambio, en la que surgen novedosas y reinventadas formas de hacer las cosas, la enseñanza no es, ni puede ser, ajena a las numerosas corrientes que, si bien no son en su mayoría de nuevo cuño, actualmente están entrando a formar parte del mundo educativo en una cuestión tan en boga como es el recuperar y poner en práctica los métodos alternativos.

Así, con un tema tan candente como el camino que debe seguir la educación en el futuro más próximo, y que os puede servir además de ayuda en la parte B de la oposición, al tener que generar y defender una programación didáctica, os vamos a explicar alguno de los métodos más llamativos (y exitosos, ya que si no no tendría sentido) que se están poniendo en práctica en centros educativos de todo el mundo. Debido a su potencial extensión, esta es la primera parte de un artículo que se completará próximamente.

Un repaso a los métodos pedagógicos alternativos. Los tres más conocidos

Si bien el título habla acerca del reconocimiento de las tres disciplinas pedagógicas que os vamos a relatar, ¿todos estáis familiarizados con el método Reggio Emilia? Seguramente no, y aunque sí que nos suena la palabra Montessori, hay muchas cosas que se nos escapan, como por ejemplo el papel del docente en ellas. Empezaremos explicando algo esencial; todas comparten entre sí el objetivo de motivar al alumno al aprendizaje, el no centrarse (o cerrarse a) materias tradicionales si no en proyectos y la falta de exámenes y notas como evaluación de su éxito. Pero, como veréis, difieren, y mucho, en la manera de llegar a este.

Los métodos pedagógicos alternativos se basan en proyectos que favorecen la creatividad del alumno

Método Montessori

Este método, orientado a las respuestas científicas y matemáticas, se basa en situar al alumno como centro alrededor del que orbita un profesor que le sirve de guía en la llamada “carrera educativa”. Así, disponen distintas propuestas educativas entre las que el niño debe escoger la que quiera y trabajarla. En la práctica, un buen ejemplo sería sería un puzzle con distintas formas, que ayudan al niño a desarrollar la lógica y la identificación de formas, además del pensamiento creativo o el típico juego de las tarjetas con nombres y con dibujos que se relacionan entre sí.

Los cursos que utilizan este método se dividen en clases de un intervalo de edad de tres años. Así, niños de 6 años conviven con los de 3, ayudándolos, mientras que los pequeños se sirven de ellos imitándolos.

Todo esto ayuda a que el alumno se mantenga motivado, al desarrollar conocimiento en aquello que le suscita interés, además de un espíritu crítico que tiene tanto que ver con su propia experiencia como con la de los demás. El profesor, como ya dijimos antes, guía, pero nunca juzga ni cuantifica lo que está haciendo el alumno.

En cuanto a las conclusiones tenemos, como en cada método alternativo, defensores y detractores: los primeros lo consideran un modo muy efectivo de producir líderes, individuos que han desarrollado desde bien pequeños autonomía, capacidad crítica, concentración y capacidad de resolución de problemas de forma creativa. Por el contrario, no falta quien acusa a este método pedagógico de fomentar una excesiva individualidad y falta de colaboración entre los alumnos.

Método Waldorf

Se podría hablar de la metodología opuesta a Montessori. Mientras la primera era más científica e individualista, esta es innegablemente creativa, y se basa en el grupo. Así, podríamos definir a Waldorf como el aprendizaje mediante el juego, desarrollando así la imaginación, la empatía, la creatividad y la vitalidad, el juego libre y con gran carga simbólica forma parte esencial en la educación del niño, sobre todo en una primera fase que comprendería hasta los siete años.

Las estancias en las que se llevarán a cabo estas clases suelen favorecer esta creatividad, con aulas coloridas, huertos para cuidar, sofás, etc.

Si bien estas medidas parecen muy positivas, también tienen su contrapartida menos popular, difiriendo de lo propuesto por Montessori, y es que los niños no aprenden a leer, escribir o hacer sumas hasta pasada esta primera fase de los siete años, ya que hasta este momento se han dedicado a las bellas artes, el movimiento, la musica, etc. Además, se trabaja de una forma mucho más grupal, eligiendo los proyectos no individualmente, si no en consenso.

Es importante explicar cómo funcionan los grupos, y es que sus integrantes no son forzados a mantener un nivel homogéneo, cada uno va aprendiendo los conocimientos cuando está preparado. La labor del maestro es la de observar a sus alumnos, ver sus cualidades y en función de esto enseñarles y potenciar aquello que necesiten, en el momento oportuno.

La colaboración es funadmental para el éxito de estos métodos pedagógicos alternativos

Método Reggio Emilia

Centrado en los intereses de los alumnos, las clases se centran en proyectos y en el autodescubrimiento. Así, el profesor no es sinónimo de Google ni de una enciclopedia, no es el libro de las respuestas, si no el principal motivador de sus alumnos en encontrarlas, documentando además su evolución a lo largo del curso.

Así, esta pedagogía alternativa se basa en grabar en vídeo y sacar fotos a los alumnos durante la ejecución de sus proyectos y la búsqueda de sus inquietudes, para posteriormente mostrarles su evolución, mejoría y el enorme potencial que tienen en base a esta. El método, pues, forma a alumnos capaces de valerse por sí mismos, con una gran inquietud por resolver los problemas que se le presentan, y aún más importante, con una gran querencia por la cooperación y la colaboración, que se acostumbran a trabajar en equipo para analizar y resolver situaciones.

El maestro/documentalista/motivador no se encuentra, como en la educación tradicional, en una posición superior al alumno, al no ser considerado como la fuente de todas las respuestas, si no que está a la misma altura, y si bien conoce estas cuestiones, su labor es la de guiar y aprender de sus alumnos, con un conocimiento más enfocado a la experimentación.

Al igual que en Montessori, el espacio de las clases debe estar muy cuidado, ser acogedor e incluso ayude en la motivación de los alumnos, llegando a tener una importancia cuasi filosófica, pues se considera un maestro mas, al favorecer su uso a unas mejores relaciones, comunicaciones y encuentros.

Y aquí lo dejamos, a falta de completar estos métodos pedagógicos alternativos con una segunda parte donde os explicaremos otros menos conocidos que estos, pero igualmente interesantes. Además, y como siempre, os recordamos nuestros cursos de preparación de oposiciones que, iniciados en estas fechas y organizados de una manera personalizada con un cuerpo docente que conoce al dedillo la oposición, están a vuestra disposición.

La hipnopedia propone el aprender incoscientemente escuchando la materia mientras dormimos

La hipnopedia. Os avisamos, esto no es un mundo feliz… por ahora.

Grabas una clase en audio, o a ti mismo leyendo los apuntes, y te lo pones mientras duermes. Al día siguiente, el conocimiento, no se sabe cómo, ha dejado poso en tu memoria, siendo un poco más sabio que el día anterior, y aún más importante, estudiando sin esfuerzo y tiempo. Sería maravilloso, ¿verdad? Pero la vida no es un capítulo de los Simpson, y aunque la hipnopedia funciona, no es el milagro que estáis esperando la noche antes del examen.

Aprender mientras duermes. La realidad

La creencia en la utilidad de esta alternativa forma de estudio está muy generalizada, si bien no llega a ser probada por mucha gente. Esto, sin duda, tiene mucho que ver con ciertas falsas relaciones que se establecen entre conceptos, y en este caso particular estaríamos hablando de una forma optimizada de estudio, la técnica pomodoro, que establece que los conceptos estudiados se asimilan mejor si intercalamos 25 minutos de estudio con 5 minutos de descanso y relajación.

En este caso, la hipnopedia ha sido utilizada desde sus inicios (obviando a la obra maestra de Huxley) como excusa para vendernos casetes para aprender idiomas sin esfuerzo. Los resultados eran claros: si bien podría llegar a producirse un mínimo de beneficio al ser capaz de recordar una pequeña parte de lo escuchado durante el sueño, estas ideas no podrían ser consideradas aprendizaje debido a su inconexión y coherencia. Dicho de otra manera, podríamos retener algo, pero no ser capaz de aplicarlo al no formar parte de un conjunto de conocimiento.

La hipnopedia propone el aprender incoscientemente escuchando la materia mientras dormimos

Aplicando la ciencia a la “ciencia”

Tratando de buscar una mejora en el proceso, los estudios se han repetido a lo largo de los últimos años con resultados que difieren; mientras algunos dan pie a la esperanza, otros parecen empeñados en quitárnosla.

Así, en el primer grupo podríamos incluir los de Jan Born, partiendo de la teoría de que la consolidación de la memoria ocurre durante oscilaciones específicas y lentas de actividad eléctrica, descubrió que podía amplificar estas señales usando estimulación transcraneal de corriente directa. Para que nos entendamos, dar una pequeña corriente eléctrica a través del cráneo mientras el proceso de aprendizaje inconsciente tiene lugar. Este primigenio experimento ha tenido recorrido, tratando de hacer esa estimulación menos invasiva, teniendo como última evolución un casquete de electrodos que mide la actividad neuronal que trabaja en conjunto con unos auriculares que reproducen sonidos en sincronía con las ondas cerebrales.

Si en un futuro se desarolla una optimizada hipnopedia, imágenes como esta estarán obsoletas

Entrando en el terreno de las conclusiones, Born establece que “se profundiza el sueño de ondas lentas y se hace más intenso”, haciendo así “(…) más natural (…) conseguir que el sistema entre en ritmo”.

Pero no todos los estudios obtienen conclusiones tan consensuadamente positivas para con la hipnopedia. Así, los investigadores del Weizmann Institute, en base a un experimento realizado, sostienen, de manera generalizada, que si bien es posible cambiar ciertas actitudes durante el día gracias al aprendizaje nocturno, esto es realizado de una manera mecánica. Lo explicamos en detalle: el experimento contó con un grupo de hombres, a los que, mientras dormían, se les estimuló con un tono sonoro, acompañado de un olor característico. En una fase posterior del experimento, el olor fue retirado, quedando únicamente el sonido. Los hombres reaccionaban de la misma manera que en la primera fase, olisqueando el aire, a pesar de que la señal recibida no era olfativa.

Así, la conclusión, que para alguno de sus integrantes fue positiva (es posible aprender de manera inconsciente), para la mayoría era simplemente una reacción condicionada a un estímulo. Así, el líder del grupo, el profesor Noam Sobel, indica como punto fundamental que todos los participantes en el experimento no recordaban nada de lo ocurrido al despertarse, ni eran conscientes de lo que había ocurrido, a pesar de que la conducta seguía estando presente. Había un aprendizaje, si, pero no de forma consciente, por lo que no cabía su aplicación a disciplinas que precisasen de reflexión, aunque se abría la puerta a su uso como tratamiento para adicciones o malos hábitos, en una suerte de terapia conductual inconsciente.

Pero dentro de los investigadores hubo una voz discordante que atribuyó un mayor éxito al experimento, y aún más importante, un gran futuro a la hipnopedia. Anat Arzi considera “haber demostrado que aprender durante el sueño es posible. Ahora se trata de establecer dónde se encuentran los límites, y qué tipo de información puede ser procesada y cuál no”.

El siguiente paso por parte del Weizmann Institute es llevar el experimento un paso mas allá, con personas en coma, tratando de averiguar así qué procesos se ponen en marcha durante los estados alterados de conciencia.

Lo que sin duda está claro es que la hipnopedia, a pesar de no ser ese método efectivo que se ha creado en el imaginario popular para aprender kung-fu en 30 segundos, sí que, tras ser adecuadamente desarrollada y entendida, puede ayudarnos a optimizar nuestro tiempo de estudio.

Desde pequenos pasamos un mal grolo cada vez que nos tocaba unha exposición oral. Nunca máis!

Cómo mejorar vuestras presentaciones orales

Para aquel que no lo sepa (si es que hay alguien que esté inmerso en el estudio de una oposición y no lo sabe), las oposiciones a educación están formadas por dos partes; una primera prueba de conocimientos, formada por una parte escrita y una práctica, y una segunda en la que se comprobará la aptitud pedagógica y las maneras técnicas del opositor, a fin de determinar si está preparado para dar clases.

Esta segunda parte incluye la redacción de una programación didáctica y la posterior defensa oral de una parte de esta. Es fácil inferir que no nos valdrá simplemente -como si esto fuese sencillo…- con haberla desarrollado con éxito y sabérsela de memoria… hay que manejar la presión y saber presentarla, explicarla y defenderla frente a un exigente jurado. Huelga decir que esta presentación es más importante que la redacción, por lo que debemos dominarla -y dominarnos- a la perfección.

Y es aquí, sabiendo de la necesidad y la dificultad de realizar una buena presentación oral cuando la presión es insoportable y el duro y exhaustivo trabajo de mucho tiempo está en juego en unos breves minutos, donde se enmarca el presente artículo, con una serie de consejos que seguro os ayudarán a ir más tranquilos a vuestra exposición. ¡Allá vamos!

Desde pequeños pasamos un mal trago cada vez que nos tocaba una exposición oral. ¡Nunca más!

Consejos para arrasar con nuestra presentación oral

Preparar, ensayar, repetir

Tanto si sois expertos comunicadores, como si la simple idea de hablar el público os causa pavor, debéis prepararos la presentación hasta que os salga de carrerilla… y parezca natural. Elaborad esquemas, ensayad frente al espejo, y muy importante, grabaos cuando creáis que ya lo tenéis controlado. Esto os ayudará a pulir esos últimos fallos y a crear esa falsa naturalidad que impresionará a vuestros oyentes.

También debéis prepararos para vuestra audiencia. Conocerla, y sobre todo conocer qué es lo que os pueden preguntar, dónde incidir más, qué tipo de lenguaje utilizar, pueden marcar una gran diferencia, al conseguir conectar con ellos. Piensa en cuáles pueden ser sus intereses, qué es lo que buscan en una buena presentación oral…y dáselo.

Entrena el contacto visual

Sí, una presentación cuesta, y sobre todo cuando en ella intervienen los nervios, la presión y la complicada sensación de sentirse observado, pero pensad en una cosa: ¿si fuese para una sola persona, sería menos complicado? Por supuesto que sí. Y eso lo obtenemos con el contacto visual. Miremos a los ojos a aquellos que nos escuchan, variando entre nuestros objetivos para que todos sientan que son los destinatarios del mensaje, consiguiendo así una presentación mucho más personal y cercana, y convirtiendo un potencial motivo de nerviosismo más en un argumento a nuestro favor. Creednos, dejar de considerar a nuestra audiencia como un todo abstracto y amenazador es fundamental, para lo bueno (mejorará enormemente la impresión que tengan de nuestra comparecencia) y para lo malo (evitará que los nervios nos jueguen una mala pasada).

Cuida el lenguaje corporal

Los gestos, la postura, el tono de voz… son imprescindibles para comunicar bien. Se estima que más de un 90% de lo que expresamos se deben a esos tres aspectos. Se podría llegar a decir que es más importante el cómo decir algo que lo que se dice… aunque no sea para nada cierto en una presentación oral de estas características. Pero no por ello debemos dejar de considerar ambas partes como un conjunto indivisible, y por tanto cuidarlo al milímetro. Así que ya sabéis, espalda erguida, cabeza levantada, sonrisas cuidadamente escogidas y conciencia en todo momento de qué están haciendo nuestras manos. Parece complicado, pero si lo incorporáis a vuestros ensayos frente al espejo os irá resultando cada vez más natural.

Existe un truco para aquellos que, por mucho que lo intenten, no sean capaces de controlar sus manos; tenerlas ocupadas. Agarrar un bolígrafo, o un lápiz (los bolis con pulsador siempre parecen desafiarnos a pulsarlos infinitas veces cuando nos ponemos nerviosos) pueden ayudarnos en esta tarea.

No te agobies si cometes algún error

Una equivocación, o incluso el trabarse en medio de la presentación oral no empaña, de ninguna manera, el discurso. Es más, es algo totalmente esperable, dadas las circunstancias, y de ello son conscientes los miembros del tribunal.

Es importante que seáis conscientes de esto, ya que el peligro que tiene es que os pongáis más nerviosos y entréis en una situación de pánico de la que no sepáis salir, y se os venga todo encima. Os pondremos un ejemplo y seguro que lo entenderéis mejor: os estáis examinando del carné de conducir, y el coche se os cala. El examinador ni lo tendrá en cuenta, pero si no sois capaces de controlarlo, podéis empezar a meter la pata en serio. Una sonrisa, dos segundos de calma para coger aire, y a seguir.

Gestionar el nerviosismo es una de las claves del éxito de toda exposición oral

Las pausas, muy importantes

Este consejo está estrechamente relacionado con el resto. Como ya dijimos antes, está claro que tenéis que memorizar lo que vais a decir, pero no puede notarse. Las pausas en el discurso son las mejores amigas de la naturalidad, y por ello debemos saber bien dónde y cómo hacerlas. Además, ayudan a que la audiencia nos siga mejor, nos aporta un feedback acerca de lo que acabamos de decir (en esa pausa podemos echar un vistazo a su reacción), y nos ayuda a ordenar los conceptos que vamos a exponer a continuación, limitando los posibles errores antes mencionados. Importantísimo.

No te olvides de que, en el fondo, estás contando una historia.

Y se lo estás contando a alguien que va a oír unas cuantas en un breve período de tiempo. Sé original, arriésgate con la estructura de tu programación (siempre dentro de unos límites, y sin que su calidad o coherencia se vean afectadas), e identifica al menos dos o tres momentos para ser un puntito más informal (la naturalidad, ya sabéis). Y, si vas a subrayar esa idea sobre la que has articulado toda la programación, que sea con distintos argumentos, ejemplificaciones y palabras. Tienes que tener claro que estás hablando para personas, con una capacidad de atención y valoración que pueden llegar a verse limitadas si lo que están oyendo les es ajeno, repetitivo o “más de lo mismo”.

Así que ya sabéis, no os pongáis nerviosos, preparadla hasta que os la sepáis de memoria, ensayadla hasta que parezca una conversación natural y vuestra presencia y gestos sean los adecuados, y entended y seducid a esa audiencia a la que os enfrentáis. ¿Sencillo, verdad? Pues para ayudaros a todo esto, con la experiencia que nos da el conocer a los tribunales, el haber tenido que pasar por ello y el haber ayudado a numerosos futuros profesores a hacerlo, nos ponemos a vuestra disposición, para la preparación de las siguientes especialidades de oposiciones de educación. ¡Os esperamos!

El pensamiento difuso nos ayuda a encontrar soluciones y a estudiar mejor

Cómo estudiar mejor: el pensamiento difuso. Cómo activarlo y sus beneficios.

Os hablábamos en nuestra última entrada, acerca del descanso entre exámenes, sobre lo importante que es dormir bien para relajarse entre exámenes, pero esta prescripción va mas allá, y no es solo una cuestión de levantarse con la cabeza como un bombo, o tener unas ojeras perpetuas dignas de un oso panda… no, es ciencia. Y es que, cuando estamos en pleno proceso de exámenes, y el cerebro trabaja a contrarreloj tratando de memorizar toda aquella materia objeto de examen, el procesamiento de la misma es fundamental, y aquí es donde entra el pensamiento difuso.

Esta técnica, una clásica en cualquier lista que se precie acerca de cómo estudiar mejor, consiste en el ordenamiento y asimilación subconsciente de los conceptos aprendidos para que surjan cuando los necesitamos, de una manera coherente y efectiva. Muchos nos sorprendemos cuando en un examen, después de ese momento de pánico de no saber cómo enfocar la respuesta a una pregunta, en cuanto logramos calmarnos y empezar a escribir, la sensación se asemeja a la de tirar de un hilo de conocimiento que no acaba. La información comienza a brotar, de manera ordenada y relevante, como una historia con sentido.

El pensamiento difuso puede ser entrenado, y sobre todo cuidado, en base a unos pasos a seguir y unas buenas prácticas de estudio que os explicaremos a continuación. Ya os avanzamos que no es tan complicado como parece, y si de verdad estáis rindiendo cuando estudiáis, y nos hicisteis caso en el anteriormente mencionado artículo… estáis en el camino.

El pensamiento difuso nos ayuda a encontrar soluciones con el subconsciente y a estudiar mejor

Controlando el pensamiento difuso. Cómo estudiar, asimilar, descansar… y disfrutar.

Al ser una técnica que se manifiesta subconscientemente, y que perpetuamente está trabajando en segundo plano, el pensamiento difuso no es algo que se tenga que aprender, sino que forma parte del cerebro de todos nosotros. Incluso hay expertos que opinan que en el mundo animal también está presente, como un mecanismo de defensa que permite vigilar el entorno (segundo plano) mientras se realizan otras tareas básicas como la alimentación, permitiendo así la detección de peligros y depredadores.

Así pues, lo que tenemos es que aprender a controlar y a maximizar esta multitarea cerebral, tan importante que puede llegar a marcar la diferencia en un proceso de estudio de tanta magnitud como unas oposiciones, en las que la cantidad de materia es tal que cualquier ayuda se agradece. Además, los beneficios pueden ser también indirectos, ya que al ser el descanso y el disfrute de ciertos ratos de ocio necesarios para su correcto desarrollo, además de importantes para que ese trabajo subconsciente sea efectivo, esto hace que el estudiante no los considere pérdidas de tiempo, ni se llegue a sentir mal al tomarse un momento para relajarse, si no incluso puede llegar a convencerse de que es algo que forma parte del proceso, y como tal imprescindible.

Identificaremos entonces tres consecuencias positivas de dominar el pensamiento difuso:

  1. Nos permite descansar sin ningún tipo de reproches y remordimientos entre sesiones de estudio
  2. Ayuda a la asimilación de conceptos densos y complejos, gracias a la ordenación y la perspectiva que se gana con ella
  3. Permite disfrutar del ocio, y darle un carácter de necesidades que de otra manera sería inviable para el estudiante

Estos tres puntos unidos permiten a las múltiples áreas cerebrales que interactúan en segundo plano combinen los nuevos conceptos con los previos, consolidándose y ordenándose como parte de un todo, de forma inconsciente. Claro que esto no se conseguirá con interminables horas de estudio traducidas a una lectura repetida de lo mismo una y otra vez, técnica con la que lo único que se consigue es agotamiento y pérdida de tiempo. Se precisa un trabajo enfocado e intenso, además de una gran comprensión lectora; en otras palabras, se necesita entender para poder aprender.

Optimizando la técnica para obtener un estudio más efectivo

Repetimos el punto anterior; una lectura repetitiva y superficial de los temas a estudiar no conseguirá nada en términos de asimilación subconsciente. El aprendizaje profundo, otra manera de llamar al pensamiento difuso, requiere de una alternación entre el modo enfocado (aquel en el que debemos estar mientras estudiamos, centrados al 100% en aprender y comprender) y el difuso, en el que nos dedicamos a otra cosa.

Conducir sin rumbo es uno de los mejores activadores del pensamiento difuso

Así, desterremos pensamientos como “nunca voy a entender este tema”, “aún me quedan 15 temas, no puedo descansar”, “si me lo leo 234 veces más quizás…”. No, esto no vale, y debéis desterrar para siempre la idea de que el estudio es machacar los apuntes con la vista una y otra vez. Por el contrario, para optimizar el estudio, seguid estos tres pasos:

  • Enfocad cada tema con todo el material adecuado y relevante que tengáis. Atención a las palabras en negrita; obviad recursos de última hora (Internet, nos conocemos) resúmenes milagrosos y anexos kilométricos de los que somos conscientes de su inutilidad cuando llevamos un 65% leídos. Coged vuestros apuntes, los libros de referencia, y tened a mano todo aquello que os pueda ayudar, y nada que os pueda distraer.
  • Descansad, activando el pensamiento difuso. Después de dos contundentes y provechosas horas de trabajo, el tema no está del todo controlado, y hay cuestiones que aún se nos escapan, o no quieren quedar registradas en el coco. ¡No pasa nada! A otra cosa, nuestro modo difuso seguirá trabajando en ello, dándole vueltas a esos conceptos que por ahora bailan en nuestro subconsciente. ¿Y qué podemos hacer para activar nuestro pensamiento difuso?  La Doctora Barbara Oakley, profesora de Ingeniería de Sistemas e Ingeniería Industrial de la Universidad de Oakland, y coautora y profesora del MOOC Learning how to learn de la plataforma Coursera considera estas actividades como los mejores activadores del pensamiento difuso, además de permitirnos descansar de ese esfuerzo mental previo: ir al gimnasio, jugar al baloncesto o fútbol, correr o nadar, salir a conducir (una de nuestras favoritas), dibujar, escuchar música, dormir (el mejor y mayor activador conocido), echar una partida a algún videojuego, ver una serie o peli y charlar con algunas de nuestras personas favoritas.
  • Transcurridas 12 horas desde la sesión de estudio objeto del problema, volved a repasar la cuestión problemática. Vuestro cerebro ya ha tenido tiempo suficiente para organizar el tema, y ya ha dejado de reflexionar sobre el mismo, pero, Y ESTO ES LO IMPORTANTE, no ha olvidado esos chispazos de comprensión que ha generado fruto de su trabajo en segundo plano.

Poco a poco iréis optimizando esta técnica, incorporándola a vuestros hábitos de estudio, aprendiendo como mejorar con ella (incidir en los temas más complicados con ella, volviendo en días posteriores al tema, etc.), y en definitiva, habréis aprendido cómo estudiar mejor, y ninguno de vuestros objetivos, sea la presentación del curso académico para vuestros alumnos o la preparación de una oposición, será demasiado complicado.

Meditad, relajaos, id a la playa... el descanso hará que rindáis mejor en el estudio

El descanso entre exámenes. No estáis perdiendo el tiempo, lo estáis optimizando.

Bueno, ya pasó, ese enorme de extrema presión y tensión que vivisteis el 23 de junio ya es historia….por el momento. Pero no todo es alivio, la tensión por la inminencia de la prueba deja paso a un poso de sensación de vacío, trabajo a medio hacer y espera ansiosa hasta la siguiente prueba a superar, el siguiente escalón en esa Stairway to heaven que es el obtener una plaza de empleo público.

¿Y cómo se combate esto? Saber gestionar ese tiempo entre exámenes de la mejor manera es una de las tareas más complicadas para todo estudiante, que debe optimizar su tiempo, no caer en un pesimismo que lo invite a pensar en que ya no sigue en la pelea (la gran losa de estos procesos eliminatorios), y descansar, liberar esas tensiones que se generan implícitamente en tiempos de estudio sin descanso y presión de lo que está por llegar, ya que, en un paralelismo extraño con aquella frase de que “para ganar dinero hay que gastar dinero”, para poder optimizar el estudio, cuando el tiempo apremia, hay que descansar.

Tomarse un descanso es fundamental para rendir bien entre exámenes

La dura peregrinación entre exámenes, mejor con un correcto descanso

Ante la perspectiva de jugarse todo un año de estudio en una serie de exámenes eliminatorios, el descanso puede parecer el menor de los problemas, pues la necesidad de sacar tiempo de donde no lo hay para estudiar, y estudiar, y estudiar, y volver a estudiar, está siempre presente. Y el descanso suele ser el sacrificado. No nos referimos sólo al tiempo de sueño, que también es importantísimo, si no a todos aquellos momentos en los que el cerebro relaja esa fatiga mental a la que lo estamos sometiendo y el cuerpo libera la tensión acumulada y la ansiedad que sufre por el trabajo contrarreloj.

Así pues, a fin de maximizar nuestras intensas horas de estudio, y de optimizar nuestros pequeños tiempos de descanso, os presentamos aquí algunas de las propuestas más beneficiosas a tal fin.

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Dormid bien, es fundamental

Un mínimo de siete horas diarias. Si, este mantra repetido hasta la saciedad no es seguido por prácticamente nadie, y mucho menos por alguien a quien el tiempo apremia, ¿verdad? GRAN ERROR. Un sueño adecuado es fundamental e imprescindible para poder asentar esos conocimientos que tanto nos ha costado memorizar. ¿Queréis optimizar el tiempo? Pues para ello debéis dormir bien, de nada nos vale pasar diez horas diarias delante del libro leyendo sin prestar atención. Y si queréis otro argumento a favor… ¿cómo os sentís cuando os levantáis después de una noche de cuatro o cinco horas de sueño? Pues imaginaos esa sensación teniendo que pasar el día estudiando.

Haced ejercicio físico

Corred, nadad, haced yoga… lo que queráis, pero hacedlo. Es más, aunque os hayan comentado y hayáis buscado por internet cual es el ejercicio más adecuado para relajaros, si no os convence no lo hagáis. Haced el que os apetezca, pues ya estáis tirando bastante de vuestra fuerza de voluntad para el estudio, y no necesitáis tener que hacerlo también para obligaros a hacer un deporte que no os convenza.

A modo de recomendación personal, os recomendaríamos centraros en el ejercicio cardiovascular más que en el trabajo de pesas, ya que no queremos sobrecargar el sistema nervioso, y lo que pretendemos es, ademas de desestresar el cuerpo, es liberar un poco la mente, objetivo más fácilmente alcanzable con ejercicio de este tipo, que se presta a la desconexión, a la escucha de música durante el proceso…

Como queremos ser más específicos a continuación os daremos aspectos más concretos de los beneficios que aporta el ejercicio físico en medio de una época de duro estudio:

  • Reativa la circulación y oxigena al máximo la sangre
  • Afloja tensiones musculares en cuello y espalda, dos de las zonas que más sufren durante el estudio, generalmente debido a las ya clásicas malas posturas que todos adoptamos
  • Favorece la génesis de neuronas en el hipocampo, sede central de la memoria
  • Facilita que se ponga en marcha el llamado modo difuso de pensamiento, mediante el cual el cerebro, en segundo plano, ordena y clasifica los conceptos que se hayan aprendido recientemente. Esta teoría, sobre la que os hablaremos más en profundidad en nuestro siguiente artículo, tira por tierra la idea, equivocadamente generalizada, de meterse un atracón el día antes a un examen, e ir sin estudiar, ya que estos conceptos no son asimilados bien por el cerebro, a lo que hay que sumar la agilidad mental y el estrés acumulado que suponen al estudiante.

Relajaos, meditad… ¡Escuchad música a tope!

No nos referimos a eso de escuchar música mientras estudiáis. Si os funciona, hacedlo, pero lo que queremos es que en vuestros descansos pongáis alguna de vuestras canciones favoritas. Y ponedla alta. Y bailad. Como ya dijimos antes, esto se puede compaginar, y potenciar con un ejercicio físico adecuado.

Una vez hecho ejercicio y bailadas vuestras canciones, cuando os encontréis cansados y veáis que os va a costar trabajo poneos al tajo, existen numerosos métodos de relajación, entre los que destacan los vídeos de relajación guiada, breves y muy útiles para completar un buen período de descanso.

Meditad, relajaos, id a la playa... el descanso hará que rindáis mejor en el estudio

Socializad

Hablar con vuestros colegas opositores cuando coincidís en vuestra academia de oposiciones está muy bien, pero no estamos hablando de eso. Y desde el punto de vista de optimizar vuestros momentos de estudio y descanso tampoco es lo indicado. Lo que queremos es que salgáis con vuestros amigos al cine, comáis con vuestra familia, saquéis a pasear al perro… No os encerréis; el aislamiento propio de estos procesos es tremendamente nocivo, en términos de bajada de autoestima y toxicidad para el opositor, y contribuirá negativamente a vuestro desempeño, minando vuestras fuerzas. Creednos, tan importante como llevar vuestro planning de estudio al día es tener uno de actividades.

No descuidéis vuestros hobbys

¿Os gusta pintar? ¿Sois unos apasionados de la literatura? ¡Pues no dejéis de hacer aquello que os gusta! El estudio está siendo una parte importante de vuestra vida últimamente, pero no puede convertirse en la única. Ya no es única y exclusivamente una cuestión de descansar y airearse, es de ser fiel a uno mismo, y aún más importante, de mantener una rutina normalizada como parte de un momento que, si bien es especial, no deja de ser una parte más de nuestra vida.

En julio comienza el Tour… no despreciéis el poder de una breve siesta

Si no nos habéis hecho mucho caso en nuestro primer consejo, y no llegáis a esas siete horas diarias, os vendrá bien una de esas siestas recomendadas de un máximo de 25 minutos. ¿Por qué esta duración? Así evitamos llegar a una de esas fases de sueño profundo, de las que cuesta despertar y, sobre todo, espabilar.

Y aquí lo dejamos, emplazándoos a nuestro siguiente artículo, que vendrá a profundizar más en cómo mejoran la capacidad de memoria determinadas técnicas de descanso, tales como la pomodoro o el pensamiento difuso. ¡Os esperamos aquí!

La tecnología en la educación

Como bien somos conscientes, la revolución TIC ha modificado nuestra realidad por completo, y con ella todos aquellos sectores que podían sacar algo beneficioso de sus ventajas en término de inmediatez, digitalización y eficiencia, además de la conversión de procesos anteriormente engorrosos en otro mucho más intuitivos.

La tecnología en la educación no era, pues, más que una cuestión de tiempo, si sumamos a los argumentos anteriormente mencionados otro de máximo peso, puede que incluso el más importante de todos; el enorme interés que estas nuevas tecnologías suscitan en niños y jóvenes, atractivo que la enseñanza estaba perdiendo a pasos agigantados, gracias a unos métodos anticuados y fuera de la realidad reinante.

Los beneficios de la tecnología en la educación

Para las nuevas generaciones, criadas en torno a estas tecnologías, y por tanto, los primeros nativos digitales, acostumbradas a la inmediatez y a lo intuitivo de una pantalla en la que estar a un movimiento de dedo de cualquier dato que necesiten saber, el trabajar con lápiz, libretas y libros de texto, sin ninguna pantalla interactiva, es considerado un atraso y una pérdida de tiempo.

En una época en la inmediatez lo es todo, colegios, profesores y demás entorno educativo han tenido que ponerse al día contrarreloj, no solo por lo anteriormente mencionado referente a regenerar atractivo para el estudiante, si no para evitar ser dejados atrás por este tren TIC que no se apiada de nadie (¿alguien se acuerda de los álbumes de fotos o de los CDs de música?).

La tecnología entra en el instituto

Los ordenadores, avanzadilla de la tecnología en la educación

El argumento de que la tecnología ya formaba parte del día a día de la educación de nuestros jóvenes ya no es viable cuando se basa en proyectores y radio casettes. Internet y la tecnología móvil han convertido al resto de material tecnológico educativo en fósiles, y salvo excepciones que han logrado resistir el huracán (véanse las calculadoras, por ejemplo, que siguen siendo preferibles por muchos a pesar de la multitud de aplicaciones a este mismo efecto presentes en smartphones y tablets), el resto se han extinguido.

Así, se han incorporado al entorno educativo elementos tales como pizarras interactivas, aulas virtuales y ordenadores personales para los alumnos. Además de esto, la Web 2.0 y las Redes Sociales favorecen la interacción entre alumnos y con los profesores, el aprendizaje colectivo y la digitalización de las tareas.

No olvidemos además la cuestión económica, acuciante en tiempos de crisis, eliminando uno de los graves problemas de los últimos años, la compra año tras año de los libros de texto. Hoy en día el profesor puede colgar en el aula virtual los temas del mes o, si es ajeno al uso de la nube (la última frontera), pasar los contenidos en un pen drive.

Efectos de la introducción de la tecnología en la educación.

Hasta aquí todos de acuerdo en que era necesario dotar de cierto aspecto de vanguardia a la enseñanza. Pero, ¿se nota esa revolución en los resultados?

La respuesta ha de ser un rotundo sí. No vamos a entrar en la comodidad, eficiencia y demás, cuestiones ya comentadas -y a las que en el siguiente párrafo volveremos-, sino que nos centraremos en cuestiones menos tangibles. En primer lugar, y como ya hemos dicho, la Web 2.0 privilegia el debate y el intercambio de distintos puntos de vista, ayudando a que los jóvenes desarrollen el pensamiento crítico que se busca en una sociedad en la que cada vez tenemos más información, muchas veces contradictoria, bombardeándonos constantemente.

Además, la mayor flexibilidad y posibilidad de adaptación de los contenidos hacia el alumno permiten que estos puedan llevar ritmos distintos de aprendizaje, acabando con esos grupos de refuerzo que tienden a la marginalización de sus integrantes, y permitiendo una mayor dignidad para aquellos alumnos que necesiten materiales de apoyo o una mayor insistencia en determinados conceptos.

Pero no solo los alumnos se benefician, y es que los profesores han visto como su trabajo se ha convertido en una labor más dinámica, atractiva y en la que tienen la posibilidad de ser mucho más eficientes. El batallar con el proyector, el arcaico manejo de un encerado, los dictados o la resolución de problemas matemáticos toman un nuevo cariz cuando se abordan con un monitor o una pizarra electrónica. Además, las reducciones en términos de tiempo de corrección de exámenes, tareas y demás cuestiones mecánicas, que anteriormente forman parte de su rutina diaria, y que ahora son mucho mas rápidas, les permiten tener un mayor tiempo para continuar con su formación, algo que debería ser primordial para cualquier maestro, pues terminará redundando en sus alumnos.

Aplicando la tecnología en la educación. Ejemplos concretos

Hasta ahora hemos abordado el tema basándonos en la lógica y en generalidades, pero ya es hora de ir a lo concreto. ¿Qué aportes específicos ha recibido la educación en los últimos años, que realmente sean un salto adelante en cuanto a tecnología aplicada?

Obviaremos aquí ejemplos dados anteriormente, tales como ordenadores personales, pizarras electrónicas, almacenamiento en la nube y demás, y nos centraremos en aquellas novedades verdaderamente revolucionarias en el terreno educativo.

Realidad virtual

Aunque su boom fue en los primeros años 90, la verdadera realidad virtual, y su evolución hacia un modelo más aplicable, la realidad aumentada, han explotado finalmente en la segunda década del presente siglo. A pesar de ser tratadas como las dos caras de una misma moneda, ambas son diferentes: mientras que la realidad virtual introduce al usuario en un mundo diferente, haciéndolo partícipe de este, la aumentada permite ver el mundo real con información añadida (aumentada).

La realidad aumentada, tecnología al servicio de la enseñanza

Ambas, eso sí, poseen una característica fundamental común: el diseño gráfico en 3D en el que se generan ambos escenarios hace sentir al usuario que el entorno en el que se encuentra es real.

Para el sector que nos ocupa, la ventaja del uso de esta tecnología en la educación es la posibilidad de dar un plus de realismo y dinamismo a las enseñanzas, hacer que los alumnos vivan en primera persona acontecimientos que anteriormente solo podían leer en monótonos libros de texto. Suena a enseñanza utópica, pero está mas cerca de lo que creemos.

Educación en el móvil

La prohibición del teléfono en clase ha pasado a mejor vida. Incluso la UNESCO cree más efectivo regular el empleo de telefonía móvil en las aulas con fines pedagógicos que intentar evitar su uso. Para ello propone una serie de medidas, entre las que destacan la creación de políticas que fomenten el uso de las TIC en la educación, y la formación a los maestros a fin de que manejen el aprendizaje móvil y la creación de contenido educativo para el móvil.

Educación y videojuegos

El sueño de todo alumno hecho realidad. Gracias al cambio de concepción que la sociedad ha sufrido con respecto a los videojuegos en los últimos años, estos empiezan a ser vistos como útiles en el terreno educativo. Esta demostrado que ayudan a una mejor memoria, lógica, concentración, planificación, coordinación, motricidad u orientación espacial, entre otras. Así, el uso de determinados juegos cuyos beneficios estén mas que demostrados (Minecraft para desarrollar la creatividad, Tetris para aumentar el tamaño de la corteza cerebral…) comienzan a contemplarse como refuerzos educativos para el alumno.

Inteligencia artificial

La menos implementada de las tecnologías aplicadas a la educación aquí mencionadas, ya que a pesar de sus avances, a pasos agigantados, aún está en desarrollo. Según un Estudio de la Universidad de Stanford, elaborado en 2016, esta tecnología será un estándar en la educación en apenas quince años.

Las aplicaciones de esta tecnología en la educación traerán mejoras en el terreno de la personalización y expansión del aprendizaje, y se cree que su aplicación será llevada a cabo en al menos los siguientes campos:

  • La robótica educativa, permitiendo a los alumnos crear y programar sus propios robots, favoreciendo así su pensamiento lógico, deductivo y la creatividad
  • Las tutorías inteligentes. Nos referimos aquí a unas I.A. denominadas tutores cognitivos que imitan el rol del profesor, guían al estudiante, ofrecen respuestas inmediatas a sus deberes, pistas al atascarse en los mismos e incluso son capaces de generar la mejor secuencia de aprendizaje posible para cada uno de sus alumnos.
  • Los MOOC y demás sistemas de aprendizaje online: actualmente ya en funcionamiento, con un enorme éxito entre un muy variado público (son muy conocidas las plataformas como Coursera, que ofrecen cursos gratuitos de gran calidad), han logrado crear aulas inmensas, de miles de alumnos, que son evaluados casi al momento gracias a las tecnologías de inteligencia artificial.
  • La analítica del aprendizaje. Relacionada con los mencionados MOOC se encuentra esta área, consistente en analizar, medir y recopilar los datos de los estudiantes durante el proceso de aprendizaje, con la intención de obtener conclusiones que permitan llegar a nuevos descubrimientos científicos que lleven a mejoras en el aprendizaje a gran escala. Actualmente estos estudios ya se están llevando a cabo en terrenos tales como el análisis de la motivación de los estudiantes o de los procesos cognitivos en el terreno de la escritura o la memoria.

 Las impresoras en 3D

Hasta ahora hemos hablado exclusivamente de concreciones en el apartado software, y ahora nos referiremos a algo más tangible, una de las apuestas más importante en terreno educativo que se llevará a cabo en el futuro más próximo.

Impresoras 3D, o como la tecnología en la educación convierte en visibles conceptos abstractos

Las impresoras en 3D ofrecen al alumno la posibilidad de representar y concretar un concepto estudiado, convirtiéndolo en un objeto real. Por ejemplo, imaginemos la posibilidad de crear un diseño gráfico explicado por el profesor en clase, o la resolución de puzzles complejos creando la pieza clave mediante la impresora, o incluso fomentar el trabajo en equipo creando un sistema que funcione con la unión de las piezas creadas por cada uno de los alumnos integrantes de un grupo.

Así, y como ya ha sido conclusión habitual en esta disección acerca de la tecnología en la educación, es enorme la potencial aportación de esta innovación en cuanto a creatividad y capacidad de resolución de problemas, y aún más interesante, en hacer todo esto captando la atención y el interés del estudiante.

¿Tecnología en la educación o educación en la tecnología? Así será la escuela en el futuro

Estamos llegando al final, pero no queríamos acabar sin hacer de adivinos, intentando inferir el fin último de esta revolución en terreno educativo; la escuela del futuro.

En ella, las clases tal y como las entendemos ya no existirán, pues el profesor no estará encargado de recitar conocimientos reglados y divididos por cursos. Este será un guía, humano o no (como alternativa nos referimos a las incipientes I.A.s anteriormente mencionadas, por supuesto) que tratará de ayudar al alumno a través de un proceso de aprendizaje propio, para el que tendrá a su disposición una infinita fuente de conocimientos de la que servirse y que gestionar. Que esto no nos haga pensar que el profesor perderá valor e importancia en esta nueva supervisión educativa; la figura será aún más importante, ya que tendrá que formar realmente al alumno, en una sociedad saturada de información, enseñándole valores tan necesarios como el pensamiento y análisis críticos o el filtrado y selección de la información según sus fuentes.

El alumno también tendrá que asumir retos muy importantes, ya que, al tener infinitas posibilidades de acceder a un también infinito conocimiento, deberá desarrollar una mentalidad mucho más global, así como analítica. Además, la labor de supervisión actual del profesor se extinguirá, por lo que la responsabilidad del trabajo recaerá en el alumno, que deberá “buscarse la vida”.

En cuanto a las clases en sí, estas no existirán como tales, no habrá un horario ni un sitio físico al que acudir. Parte de esa personalización a la que tenderá la educación se referirá también a la adaptación a los horarios de cada uno, para compaginar con otras actividades importantes para el correcto desarrollo del futuro ciudadano global del que antes hablábamos. Todo esto tendrá una contrapartida, y es que si no hay horarios y todo es individual… todo serán tareas para hacer, lo que se traducirá en deberes a mansalva. Lógicamente, estos tendrán un lavado de cara, e irán encaminados a hacer que los alumnos aprendan a documentarse, a compartir conocimientos y en definitiva, a investigar, pero en una educación que dependa en gran medida del alumno el trabajo por su cuenta será imprescindible y muy numeroso.

Finalizamos así este artículo, más largo que los que acostumbramos a escribir, influidos en parte por un tema que se presta, y mucho, a la exposición. Esperamos que a vosotros, futuros docentes, os haya gustado, y que encontréis en él una motivación más, al poder coger de inicio esta revolución y formar parte de ella. ¡Nosotros, como vuestros profesores preparadores de oposiciones de educación, os ayudaremos en todo lo que esté en nuestra mano!

La adaptación de la enseñanza a las competencias clave, imprescindible

Las Competencias Clave y la LOMCE

Desde la Unión Europea se ha insistido en los últimos tiempos en la obligación, por parte de la ciudadanía, de adquirir una serie de competencias clave para poder lograr su pleno desarrollo tanto personal como social y profesional en un mundo cada vez más globalizado y exigente, y así formar parte de ese tan necesario desarrollo económico vinculado al conocimiento.

Ya, pero, ¿Qué son las competencias clave?

Tener competencia en algún campo se puede definir como poseer la capacidad de responder a las demandas y tareas necesarias en el mismo. Dicho de otro modo, la competencia es la capacidad de saber hacer que se aplica al ámbito en cuestión. Pero definiéndola simplemente así nos estaríamos quedando cortos. Tener competencia en una materia no es solo saber manejarse en ella, sino que las actuaciones deben ser realizadas de una manera eficaz.

Así, se considera competencia a todo aquel conocimiento en la práctica, desarrollado en base a una continua participación activa en determinadas prácticas sociales, y por tanto con posibilidad de ser desarrollado tanto en el contexto educativo formal como en el no formal.

Es fácil deducir entonces que existen distintos tipos de competencias, aplicadas a una diversidad de contextos académicos, sociales y profesionales, y es aún mas sencillo suponer que, para que ese saber hacer se lleve a cabo, se debe comprender exactamente ese contexto, que suele estar integrado por un conjunto de prácticas y destrezas.

La adaptación de la enseñanza a las competencias clave, imprescindible

¿Cómo adquiero esas competencias clave?

Saber manejarse eficazmente una materia implica un conocimiento integral de la misma, por lo que el aprendizaje de una competencia debe tener un carácter transversal y dinámico:

  • Transversal porque debe ser abordado desde todas las áreas del conocimiento, y por parte de las diversas instancias que conforman la comunidad educativa.
  • Dinámico porque las competencias no se adquieren en algún momento concreto y como algo que permanece inalterable desde el momento en el que se obtienen, si no que es un proceso continuo, una escalada en la cual, como individuos, vamos adquiriendo mayores niveles de especialización en las mismas.

Y así llegamos al núcleo del presente artículo, y al nexo de unión entre competencias clave, la LOMCE y nuestros lectores, que se preparan para acceder a la enseñanza. Y es que la adquisición de estas es una de las obligaciones intrínsecas que se le deben exigir a la educación de una futura ciudadanía que, como hemos mencionado al inicio del artículo, esté plenamente desarrollada y preparada para el mundo actual.

Así, las competencias se relacionan en una adecuada educación con los contenidos y los criterios de evaluación tanto de educación primaria como secundaria obligatorio y bachillerato, y pueden ser objeto de mejora por aquellos opositores, incidiendo en ellas para la elaboración de sus programaciones didácticas, mucho más dinámicas y llamativas que las más clásicas, y por tanto mucho más favorecidas de cara a la vista del tribunal de oposición.

Las siete competencias clave de la LOMCE

Tenemos ya claro que las competencias clave implican que tanto la enseñanza como el aprendizaje no son ya una cuestión meramente teórica, de memorización de contenidos que vuelve a los alumnos grabadoras con vida, si no que se da las herramientas al mismo para que aplique esa teoría, esos conocimientos aprendidos, a todos los aspectos de su vida.

Esto, como ya podéis suponer, es mucho mas complicado de implementar que de teorizar, pues requiere de una profunda renovación en el diseño, aplicación y evaluación de la manera de trasladar conocimientos a los alumnos, haciéndola mucho más práctica, y haciendo que esa práctica sea lo más adaptable posible, para que el alumno pueda desarrollar las máximas competencias posibles.

Aunque el camino se está haciendo todavía, las bases ya están más que establecidas, y la LOMCE ha convertido las iniciales ocho competencias básicas educacionales en siete, las siete competencias clave, ajustándose así al marco europeo que mencionábamos al inicio.

Y después de esta nada breve introducción, aquí las tenéis, las siete de la LOMCE:

Competencia en comunicación lingüística

Todo ciudadano debe dominar la utilización de la lengua, su vocabulario, interacciones verbales, registros de la lengua, etc. Pero esto no es suficiente, y también se requiere de conocimiento para expresar ideas (saber buscar, recopilar y procesar información) e interactuar con personas de manera fluida (creando esa disposición para el diálogo, además del interés en la interacción con los demás).

Competencia matemática y competencias básicas en ciencia y tecnología

En cuanto a la primera, nos referimos aquí al desarrollo de una capacidad de usar el razonamiento matemática para la resolución de problemas de la vida diaria. Seguro que más de una vez habéis dicho u oído ese “¿cuándo me va a ayudar a mi el álgebra? ¿Haciendo la compra?”. Pues quizás esta rama en particular no, pero, ¿Cuántas veces os ha salvado la vida una regla de tres?

La competencia en ciencia es idéntica a la anterior; es la aplicación de los conocimientos y metodología científicos a la realidad que nos rodea. Y, por último, la tecnológica aplica sus conocimientos y métodos para dar respuesta a los deseos y necesidades humanos.

Competencia digital

Es muy importante saber utilizar de una manera segura las TIC, siendo consciente de los derechos y, sobre todo, los riesgos de este mundo, y saber servirse de estas nuevas tecnologías para obtener, analizar, producir e intercambiar información. Información útil, es importante delimitarlo, ya que el filtrado de datos en un mundo de información tan vasto como es Internet también pertenece a esta competencia.

Aprender a aprender

Una de las más importantes -puede que la que más-, pues implica que con lo que se le enseñe al alumno, él será capaz de proseguir con el aprendizaje, iniciar uno nuevo y organizarse para llegar al objetivo (incluso de manera colaborativa).

Las competencias clave ayudan a los alumnos a relacionar lo aprendido con la vida diaria

Competencias sociales y cívicas

Se incluye aquí la necesidad del individuo, como integrante de una sociedad de iguales, de comprender los códigos de conducta aceptados por su entorno, esos conceptos de igualdad y no discriminación, las nociones de justicia, democracia, derechos humanos y tolerancia y la defensa y fomentación de todos estos valores.

Además, la inculcación de un interés por el desarrollo socioeconómico y por contribuir a un cada vez mayor bienestar social también forman parte de esta competencia.

Sentido de la iniciativa y espíritu emprendedor

Implica aquellas habilidades que convierten una idea primigenia en un acto. En otras palabras, la fomentación y el entreno de la creatividad, además de la capacidad de asumir riesgos (controlados y en base a análisis previos objetivos) y de planificar y gestionar proyectos.

Conciencia y expresiones culturales

Ya para finalizar, quizás la mas sensible de todas, pero también una de las más necesarias, pues doméstica el carácter y dota al alumno de una sensibilidad que, relacionada con la creatividad anteriormente mencionada, puede llevarlo a altas cotas de producción y desarrollo de ideas, convirtiéndolo en un muy valioso activo para la comunidad.

Se refiere a la preparación para la apreciación de la música, las artes plásticas y escénicas, la literatura… en definitiva, el entrenamiento de la predisposición a la cultura.

Aquí finalizamos este -a nuestro modo de ver- interesante repaso a las siete competencias clave que la educación debe ayudar a desarrollar en todos y cada uno de sus alumnos. Y a vosotros, futuros docentes, recordaros eso ya comentado en el texto, adaptad vuestras programaciones didácticas, ¡nosotros os ayudamos en nuestra preparación de oposiciones 2018!